El dolor de rodilla es uno de los motivos más comunes para ver a un ortopedista. La rodilla es una bisagra compleja formada por hueso, cartílago, cuatro ligamentos principales (cruzado anterior, cruzado posterior, colateral medial y colateral lateral, conocidos en inglés como ACL, PCL, MCL y LCL) y dos meniscos, y el dolor puede venir de cualquiera de ellos.
Los diagnósticos de rodilla más comunes que tratamos en LAOSS son desgarros de menisco, esguinces y desgarros de ligamentos, dolor patelofemoral (de la rótula), daño del cartílago articular y osteoartritis. El tratamiento correcto depende por completo de cuál es el problema real. Por eso nos enfocamos en un diagnóstico preciso (historia clínica, examen físico, rayos X en el consultorio y resonancia magnética o MRI cuando se justifica) antes de recomendar cualquier otra cosa.
La mayoría de nuestros pacientes de rodilla mejoran con tratamiento conservador: inyecciones dirigidas, rodilleras, cambios en la actividad y fisioterapia con un proveedor de su red de seguro. Cuando se necesita cirugía, nuestros cirujanos de medicina deportiva ofrecen artroscopia, reconstrucción de ligamentos (incluido el LCA), reparación de cartílago y reemplazo parcial o total de rodilla.